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Golpe a la ilusión de Carlos Torres
El boxeador salvadoreño perdió con el
venezolano patrick lópez y se tuvo que conformar
con la medalla de plata. el puntaje final fue de 33
a 26.
Mauricio Vallejo Marquez
EDH
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| El boxeador salvadoreño
perdió con el venezolano patrick lópez
y se tuvo que conformar con la medalla de plata.
el puntaje final fue de 33 a 26.
Foto: EDH/Húber Rosales |
Lloró como un niño. Desconsolado. Carlos
Torres había soñado toda la noche y todo
el día con que subiría a lo más
alto del podio, escucharía con la mano en el
pecho su himno nacional, sería felicitado por
el presidente de la República y vería
como el oro de su medalla reluciría ante los
flashes de los fotógrafos y los camarógrafos.
Pero el venezolano Patrick López se encargó
de destruir ese sueño en cuatro asaltos. Lo venció
por 33-26 y lo relegó a la plata en la categoría
de los 63,5 kilos.
llágrimas y reflezxiones
Carlos siempre se tuvo fe, incluso cuando estaban a
punto de dar el fallo y sabía íntimamente
que el venezolano había sido un poco superior.
Por eso hizo fuerza para no derramar sus lágrimas
en el ring, pero apenas llegó a su camerino no
pudo contenerse y se descargó. Se sentó
en una silla en la soledad del vestuario, se tomó
el rostro con sus manos y esbozó un sollozo que
muy pronto fue llanto.
Como si sus sentidos lo traicionaran y sus músculos
se aflojaran después de tanta tensión,
su medalla plateada se le cayó de las manos.
La cinta y el metal se habían separado. La levantó
del piso, la miró fíjamenente y se dijo
en voz alta: Yo quería la de oro, quería
la de oro.
La pelea fue todo emoción, desde antes del inicio.
Y eso fue porque la afición salvadoreña
había decidido apoyar al púgil local a
fuerza gritos como Sí, se puedeo
El Salvadooor, El Salvadooor.....
El primer round fue de medición, más de
estudio que de otra cosa. Ambos aplicaron jabs y apelaron
a la defensa cerrada. Casi no se vieron cruzados. Pero
dentro de ese panorama el venezolano logró acertar
más golpes y sacó ventaja.
En el segundo fue casi igual, pero con Torres más
agresivo. Sobre todo gracias al aliento del público.
Así consiguió aminorar la ventaja, pero
no demasiado. López, un boxeador de depurada
técnica y una velocidad envidiable, golpeaba
y retrocedía. Torres intentaba por todos los
ángulos, pero la rapidez del venezolano era un
escollo insalvable para Torres.
En el tercer asalto, el salvadoreño salió
aún más agresivo y continuó descontando
diferencias. Entró con varios uppercuts y varios
cruzados, después aplicó un uno dos de
recto... Parecía que el sueño podía
convertirse en realidad.
Pero la suerte le jugó sucio a Torres en el último
round. Arrojó muchísimos más golpes
que su rival, pero no todos tuvieron un buen destino.
Apuntaba al pecho y llegaba a hombro, apuntaba al abdomen
e impactaba en la espalda.
Torres ya es un héroe, gritaban desde
las gradas cuando finalizó
z el combate y todavía había que escuchar
el fallo de los jueces.
El salvadoreño recibió una enorme ovación
mientras que a López le dedicaron un abucheo
con la misma intensidad.
Nada de robo
Cuando declararon ganador al venezolano, los silbidos
se intensificaron, pero esta vez los destinatarios eran
los jueces. Esos árbitros son corruptos,
le robaron la pelea a Torres, dijo uno. Otro lo
repitió con similares palabras y se fue generando
una sensación de injusticia totalmente ficticia.
No tenían razón. Torres hizo una gran
pelea, quizá la mejor de todas en estos Juegos,
sin embargo lo superó la jerarquía de
su contrincante.
El mismo Torres lo reconoció una vez que superó
el impacto de la derrota. Ganó el mejor.
Y me ganó él porque fue el mejor. Siempre
pensé que yo iba a ganar, Dios sabrá por
qué lo hizo.Estoy al nivel de él, aquí
el que cometía el primer error iba a perder...,
admitió.
Yo quería ganar la medalla de oro para
que la gente se de cuenta que en el país sí
hay figuras y hay que apoyarlas, expresó
Torres emocionado.
Ya más tranquilo tuvo tiempo para analizar su
futuro. Decidió archivar la idea de irse a trabajar
de lo que sea a Estados Unidos y valoró
la medalla que llevaba en sus manos. La plata
es como haber ganado el campeonato, pero la próxima
será oro.
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