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Luis
Castro: Manotas de oro puro
Sus
oportunos lances y su penalti atajado, le hicieron entrar
a la historia de los juegos
Mauricio
Antonio Qüehl
EDH
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LUIS CASTRO SE CONVIRTIÓ
CON SUS LANCES EN LA FIGURA DEL JUEGO DE AYER ENTRE
EL SALVADOR Y MÉXICO.
FOTO DIGITAL ARTURO SILVA |
Difícil y hasta cierto punto de
vista injusto es buscar una figura en el juego de ayer.
Pues al fin y al cabo muchos o todos hicieron méritos
para merecer tal distinción.
Marvin González fue amo y señor en la
zaga central, mientras que William Torres fue imparable
en el corredor derecho. En el medio Roberto Ochoa metió
pierna y carácter, al igual que Gilberto Murgas.
Adelante Josué Nahum Galdámez anotó
el gol que nos volvió a la vida y mantuvo entretenidos
a los defensores mexicanos.
Pero si he de quedarme con uno para elegirlo como figura,
escogería a Luis Castro. El joven arquero al
que todos en la cancha llaman el Manotas.
No desmerito con ello lo hecho por sus compañeros.
Pero Luis una vez más apareció en los
momentos que más lo necesitó su selección.
En el preciso instante en que su país lo aclamaba
como héroe.
Porque México tuvo en varias ocasiones la oportunidad
de sentenciar en el marcador. Pero ahí estuvo
Manotas para impedirlo.
Vitales fueron sus intervenciones en las postrimerías
del juego. Milagrosa fue su atajada que comenzó
a asegurar el oro.
Se paró de espaldas al marco y miró fijamente
a Luis Pérez. El capitán mexicano, que
tenía en sus pies la oportunidad de iniciar la
tanda de los penaltis, con pie derecho.
Tras el pito del ártbitro guatemalteco Fredy
Burgos, Peréz cobró y Castro con lance
incluído, atajó con sus manotas.
Al final fue uno de los que más celebró
su medalla. Lloró, sonrío y volvió
a llorar.
Esta medalla es una de las cosas más lindas
que me han pasado en la vida, hoy quiero dedicársela
a toda esa afición que además de apoyarnos
hoy (ayer) supo confiar en nostros, expuso el
arquero.
Luego corrió y quiso dejar algo más para
el recuerdo. Se sacó el suéter y los guantes
y se los dio al público.
Doy gracias a Dios por este hermoso momento que
me ha permitido vivir.
Este triunfo, esta medalla es nuestra y de todos los
que estuvieron esta tarde (ayer) en el estadio, para
darnos su aliento, valoró el meta.
Ahora podemos decir misión cumplida
añadió el medallista de oro.
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