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1959:
Los héroes de Caracas
Hace 43 años, un grupo de muchachos viajó
a Caracas, Venezuela, para ganar la medalla de
oro del baloncesto de los VIII Juegos Centroamericanos
y del Caribe. Recordar aquella hazaña es
volver a vivirla.
El Diario de Hoy
Cuando Adolfo "El Jocote" Rubio abordó
el avión rumbo a Caracas con su puñado
de muchachos -algunos expertos y otros todavía
con la cara de niños recién levantados-,
¿quién era capaz de asegurar que
ese grupo que subía al avión en
silencio y hasta con muestras de timidez, sería
capaz de retornar enarbolando la medalla de oro
del baloncesto de los VIII Juegos Centroamericanos
y del Caribe como muestra del triunfo del amor
propio?
A más de cuatro décadas de la hazaña,
sigo creyendo que nadie podía aventurarse
en un juicio triunfalista. Y las razones estaban
por todos lados, principalmente porque en ese
cónclave del baloncesto iban a estar presentes
las potencias de Puerto Rico y Panamá,
dos países que se codeaban con los mejores
del mundo. Además, estaban el anfitrión
Venezuela y el siempre duro Colombia.
Sin embargo, a la hora de competir, apareció
el enorme amor propio que siempre ha sido nuestra
bandera para disimular el miedo. Eso fue evidente
en la fase eliminatoria, cuando empatamos la primera
posición a siete puntos con Venezuela y
Colombia, y nuestra mejor diferencia en puntos
nos metió a la final junto con los colombianos.
La fase final que se jugaría bajo el sistema
de uno contra todos, nos puso enfrente de los
colosos Puerto Rico y Panamá, además
de Colombia. La suerte estaba echada.
Estatura de héroes
En este equipo del "Jocote" Rubio había
unos cipotes jugando a mayores. Eran Roberto Selva,
Pío Salomón Rosales, Alejandro Pereira
y Juan Matheu Llort, quienes desplegaban un baloncesto
con la irreverencia propia de la edad. De manera
que había que frenarles los ímpetus
y encausarlos por un juego más razonado.
Para eso estaban Adolfo "El Chorro de Humo"
Pineda, Neto Rusconi, César "El Nene"
Escalante, Ricardo "Cucalón"
Guzmán Arévalo y Luis García,
todos ellos jugando al papá serio y maduro
que no admite descalabros de ningún tipo.
A raíz de esta mezcla de juventud y veteranía
se potenció un equipo que sacó del
alma toda su grandeza.
Y ya sin miedo y con la confianza de no ser menos,
en la fase final nos deshicimos de los encumbrados
portorriqueños y panameños con marcadores
de 69-57 y 76-73, respectivamente, y terminamos
pasándole encima a Colombia con un claro
73-60.
En la noche del 17 de enero de 1959, aquel grupo
de muchachos del "Jocote" Rubio que
abordaron el avión rumbo a Caracas con
pocas ilusiones en las maletas, se subieron al
podio de los campeones para colgarse la medalla
de oro del baloncesto regional.
Fue una hazaña forjada por auténticos
héroes. Algunos ya murieron y otros siguen
entre nosotros como profesionales dignos, pero
todos viven en el recuerdo de quienes compartieron
la alegría de aquel triunfo inolvidable.
Los hombres del oro
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Jugadores:
Roberto Bondanza
José Domingo Chávez
César Augusto Escalante
Luis García Tobar
Ricardo Guzmán Arévalo
Mauricio Ibarra
José Mauricio Lemus
Juan Matheu Llort
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Alejandro Pereira
Adolfo Pineda
Pío Salomón Rosales
Ernesto Rusconi Luna
Roberto Selva
Entrenador:
Adolfo RubioMedallero
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